Como ya os comenté hace bastante tiempo los curris en miniatura han gustado ( y siguen gustando ;p) muchísimo, hasta el punto de que ya he perdido la cuenta de todos los que llevo! Los he hecho con los cascos de muchos colores distintos, pero hasta ahora nunca nadie me había pedido uno con el casco rosa. Al principio me extrañó un poco, pero luego pensé ¿y por qué no? seguro que entre todos esos curris que montaban estructuras había alguna "currina" (nombre que ha decidido mi novio que les pega) coqueta que no quería renunciar a ir "fashion" a la obra.
En la foto parece que está un poco avergonzada la pobre con ese curri que pone cara de sorpresa a su lado, pero ya veréis cuando coja confianza y saque el carácter, seguro que este pobre incauto se va a enterar de lo que vale un peine, jejeje!
¡Espero encontrar algun ratillo libre en los próximos días para enseñaros alguna de las cosillas navideñas que he estado haciendo!







